6 de enero de 2010
Reina Maga.
El momento más lindo del día fue cuando sonreí al escucharlo reírse a carcajadas desde el baño. El regalo cumplió su objetivo.
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2 de enero de 2010
Al sur de la Frontera...
“Durante toda mi vida, he tenido la impresión de que podía convertirme en una persona distinta… Pero, al final, por más que me alejara, mis carencias siguen siendo las mismas. En cierto sentido, esas carencias son, en sí mismas, lo que soy”.
“En el Shinkansen, el Tren Bala, de camino a Tokio, mientras contemplaba distraídamente el paisaje por la ventanilla, estuve reflexionando sobre mí mismo…. El tiempo que le hice daño a Izumi, también me lo hice a mí mismo. Pero, años después, al volver la vista atrás, supe que sólo había aprendido una cosa importante. La conciencia de que, al fin y al cabo, el ser humano que yo era podía hacer el mal. Jamás en la vida había querido perjudicar a nadie. Pero, fueran cuales fueran mis motivos o intenciones, si me empujaban, podía convertirme en un ser egoísta y cruel. Un ser humano que, esgrimiendo razones plausibles, infligía una herida certera y definitiva”
“Al mirar aquella fotografía me daba cuenta de cuánto tiempo había perdido. Un tiempo precioso que jamás volvería. Un tiempo que, por más que me esforzara, jamás podría recuperar. Un tiempo que únicamente existía en aquel instante y en aquel lugar”
“En mayor o menor medida, todos tenemos experiencias parecidas… Pero, la vida de alguien es, al fin y al cabo, su vida”
...Al oeste del Sol.
Vuelve Kusturica.
26 de diciembre de 2009
19 de diciembre de 2009
12 de diciembre de 2009
Las novias son insufribles, eso no es ninguna noticia.
Es asombroso como una mina se pasa la vida tratando de aparentar ser y estar divina para el momento en que se encuentre al amor de su vida, pero una vez que esto pasa, así como una caja de Pandora, sale a la superficie el monstruo interior, todos los males hecho mujer, y es novia. O es que “el amor de la vida no existe” o es que nosotras somos intolerables, sea cual fuere la situación no es esa cuestión a la que vamos a apuntar.
El caso es “la novia” esa cara tierna y amenazante por momentos, y no es esa chica que conoces hace unos meses con la que empezaste a salir y te vuelve loco, es tu pareja, la que te planifica la vida, detalle por detalle, te elige la ropa y te regala cosas útiles, la que por más que tenga miedo al compromiso futuro nunca lo va a admitir.
Sí, las novias también sufren de paranoia futurista, eso si uno lo analiza salta a la luz, todo utopista, y no hay nada más utópico que la planificación de una novia, es fatalista en algún sentido. Metámonos en un mini trabajo de campo, hagamos encuestas, un relevamiento a lo más próximo: cuando más afianzado está el noviazgo, más enferma está la novia, y es que el autoestima femenino es un elemento volátil que necesita repetidas y reiteradas confirmaciones, y el hombre, admitámoslo, es un novio lineal en potencia, y una vez que se acomoda se queda ahí (salvo excepciones que no vamos a abarcar hoy).
5 de diciembre de 2009
Al flaco, dale gracias...
Por todo, menos cuando...