
25 de marzo de 2010
Memoria, Verdad y Justicia.

24 de marzo de 2010
Soy una malcriada.
Llego tarde al cumple de Cin y me esperan con mates y una mesa dulce, pero además se acordaron de mi vegetarianismo y organizaron un menú paralelo para mi. Todos se preocupan por como anda mi trabajo, mis estudios, mi sobrino… realmente hay un ambiente de hija ausente por la distancia que me hace sentir bien, me siento en familia, ellos también son mi familia. Y al otro día en el cole me esperan con el almuerzo, porque no se si ya dije que tengo compañeros de trabajo que son lo mejor del mundo, nos contenemos y trabajamos por formar la escuela que queremos.
Igual la cosa no para ahí, porque esta es mi semana del amor, como si el mundo se estuviera redimiendo por las semanas chotas que pasé anteriormente… y Mili me invita a visitarla y pasamos horas de charla y un cariño que no para un segundo de crecer entre mates amargos y panqueques de dulce de leche y unos papás soles que se ven hasta en los ojos de Mili, llenos de felicidad. Y es posta. Encima después llego a lo de Sofi que siempre es genia y caigo en la cena familiar, y te pasa que te sentís parte? No es mérito mío, esta gente es entrañable, y me dan de comer entre abrazos y risas y cargadas y mucho cariño. Me siento una malcriada y lo comento. Son como unos días de caricias al alma en abundancia. Y nos acostamos a dormir y creo casi con seguridad que me acuesto y me levanto sonriendo, y con ganas de contar que soy una malcriada feliz y que sólo me falta encontrarme con los Zorros hermosos en un rato para que estos últimos 3 días sean los mejores del año.
20 de marzo de 2010
Ponete una de The Shins.
¿No te pasa que hay días en que todo te cae mal?
Estás tensionada, te ahogás, la cabeza no para de pensar en lo molesta que te sentís aunque no sepas la razón, porque puede ser todo, puede ser nada, sos vos misma y los otros interfiriendo en la vida justo en un día en el que la única compañía debería ser un rivotril y a la cama, dame algo más fuerte para no despertarme por dos o tres días y el mate es una mierda, ya está frió y dulce, y como no aturdirse con este tren lleno de pelotudos que no paran de decir boludeces y encima ni un disco bueno cargué hoy en el mp4, y estas canciones de amor me ponen del culo y…
…¿No te pasa que con sólo poner Play en el momento y lugar indicado la angustia se desata y después de unos minutos estás calamada? Nick Horby ya nos planteó en Alta Fidelidad la disyuntiva sobre si escuchamos canciones pop porque estamos deprimidos o si estamos deprimidos porque escuchamos canciones pop. Habría que pensarlo.
14 de marzo de 2010
"Nos vamos a terminar cogiendo entre todos"
7 de marzo de 2010
Señorita Maestra. Esta. (?)
Tomamos mate con Ceci y Eli que planifican el programa anual del área de Lengua y Literatura para el secundario en tiempo y velocidad record, en una mesa amplia despliegan textos diversos que maniobran como extensiones de sus propios cuerpos, hablan apasionadas de narraciones imposibles de incluir y otras que relacionan con el área de Historia pidiéndome algunas indicaciones que me sumergen de lleno en este desorden sensacional.
Una hora antes, sumando a Sil a la ronda, que ahora canta canciones acompañada de su guitarra e instrumentos de percusión caseros para una veintena de niños de 3 años que vivencian su segundo día como recién llegados a este, para ellos, nuevo mundo de saberes institucionalizados; hablamos de cómo fuera de la escuela luchamos por no cargar todas las estructuras que conlleva la tarea docente. Docente líder, guía, coordinador. Docente que dirige, ordena, modera, incentiva, promueve.
“Yo adoro sacarme el disfraz de profe el fin de semana, ponerme zapatillas y un jean todo roto” les comento, todas ríen y asienten en concordancia. Mandamos a volar al pajarito que nos pica la cabeza diciendo: “Sos profe, compórtate así, vestite así, hablá así; de eso no se habla, eso no se dice, eso no se ve, eso no se hace, ahí no se va”.
Soltate el pelo, bailá mientras te vestís de vos, agarrá la cámara de fotos, un libro y salí a pasear. Hoy dá el ejemplo de cómo te gusta vivir, todo lo que nos alimenta es parte de lo que somos, todos los desechos nos contaminan. Nuestro deber quizá es enseñar a valorar aquellas cosas que nos hacen bien, nos fortalecen y enriquecen en todos los aspectos imaginables.
26 de febrero de 2010
La belleza de lo cotidiano
Sil tiene la seguridad que otorgan los años, la serenidad que garantiza haber vivido un vida familiar sana y armoniosa. Convive con su hija de 11 años y su madre de algunas décadas más en la casa donde creció, una vivienda de época con un jardín inmenso y frondoso como los árboles y plantas que lo conforman; el terreno es considerablemente grande en comparación a lo que uno puede conseguir hoy en día, sobre todo en una zona donde la inyección de torres de departamentos amenaza con demoler las pocas casas bajas de los alrededores. La venta sería muy conveniente según lo que comentan familiares aparecidos recientemente con mirada afilada y la voz exigente de recuperar su “parte de la historia”, como si un porcentaje de terreno vendido devolviera a la memoria la imagen nunca vista de un bisabuelo recién llegado a la Argentina, que a fuerza de sudor y mucha voluntad construyó ladrillo a ladrillo la casa que conserva intacta Silvana, que mantiene como pieza de museo y que según dicen estos aparentes expertos en finanzas sería destruida por su poco valor económico y reemplazada por un conveniente y colosal complejo de viviendas.
Es la primera vez que la visito, nos sentamos en el fondo del patio en la última zona iluminada por el sol de las 5 de la tarde que se introduce entre los árboles e ilumina el césped inundado de tréboles; tomamos mate y untamos queso en unas galletitas de lino y sésamo, respiramos el aire impregnado de la humedad de la tierra y la savia que nos rodea. Cada tanto aparecen como un rayo sus cachorras Lila y Pipi, juegan juntas al lado nuestro unos segundos y se vuelven a perder en este bosque hogareño. Sil me cuenta su historia y me duele como propia; la posibilidad remota de perder este lugar llena de un sabor amargo la garganta de todo aquel que pueda disfrutar de algo parecido.
Horas más tarde vuelvo a casa, el camino es transitado e inquieto, es un contraste grosero, es mi realidad diaria pero me resulta desconocido, lejano, pienso que “choque cultural/emocional” sería un concepto bastante apropiado para lo que siento entre tantos autos, bocinas, semáforos y gente que mira sin ver.
Reflexiono sobre el espacio, las personas y sus necesidades, el futuro, su futuro, mi futuro. No importa donde continúe nuestra vida, que obstáculos se nos crucen cotidianamente, porque llevamos la impronta de nuestra esencia tan dentro, tan incorporada en nuestro ser, que podemos llenar de color una habitación a oscuras, iluminarla y lograr sin una intención pensada hacer sentir que están en un lugar mágico a las personas que queremos, que la simpleza del momento es tan especial que hasta el contraste de color entre el pasto verde y el espiral violeta nos resulta perfectamente necesario y bello en este paquete de sensaciones.
No importa donde esté Silvana, su mamá y su hija tan entrañable como ella, sé que será un lugar que voy a visitar FELIZ.
21 de febrero de 2010
Boy Olmi se recibió de groso.
Lo confirmé cuando me encontré bailando al lado suyo en el recital de Kusturica, el tipo estaba feliz. La felicidad era general.
Tener que ir a comprar birras como a 10 cuadras no garpa, pero es lo que hay. Gracias Mauri.
Cuando salí lo entendí todo: si hubiera conocido a esta gente (músicos, espectadores, compañeros de pista) a los 16 años, hubiera descubierto que lo mio es el baile (?), que lo que no me gusta bailar es la música que pasaban en esos lugares horribles que frecuentaba.
Gracias al Maradona de la música y a la No Smoking Orchestra por convertirse en mi mejor reci del 2010, y el más sudado de mi vida, si que sí.
18 de febrero de 2010
Te diste cuenta que el pasado ya fue...
NADIE es inolvidable.
A ella le encanta tanto ser alumna...
-el 2do año de la Lic en Sociales.
-UBAXXI
-Taller de fotografía.
Si llego a fin de año y terminé algo les cuento.
12 de febrero de 2010
Vení y garchame

