
ESTO es amor.
Volver a ver Laberinto y Volver al futuro (en cine) me recordó muchas cosas lindas de la infancia… mucho juego, mucho color, muchas fantasías… recordar la infancia me hizo retomar tantas cosas que los recuerdos se amontonaron, me confundieron e hicieron de mi lo que quisieron… la tormenta metafísica de arena me volvió a arrastrar, a despeinar violentamente hasta lastimarme los ojos y hacerme llorar.
Los amigos, esa familia que uno elige a diario, firmes al lado mío me sostuvieron otra vez, con fuerza y firmeza.
Yo los amo, con las palabras ahogadas les agradezco por tanto.
Me entienden perfecto.
Era el tiempo del cambio,
el tiempo de la estampida,
el tiempo de
la salida,
el tiempo de esta canción.
Era el tiempo de ver
el
tiempo de otra manera,
y yo no sabía que era
el tiempo del corazón.
Era el tiempo
de cada cosa a su tiempo,
en tiempo de bossa,
o de candombear.
Por esos tiempos yo andaba
siempre corto de
tiempo
y nunca encontraba tiempo
en ningún lugar.
Cabe decir que
es tiempo
de rememorar
los viejos tiempos,
aquella ciudad…
Aunque no sea más
que para decir
que de tiempo en tiempo
conviene
recordar:
Que todo tiempo pasado es
peor,
no hay tiempo perdido
peor,
que el perdido en añorar.
Era Mayo
del 68,
pero en
Montevideo
del 83.
Era el tiempo
de la apertura,
tiempo de
dictaduras
derrumbándose.
Eran tiempos
de revolcones,
manifestaciones:
yo empecé a fumar.
Y cuando fumaba
el
tiempo pasaba mas lento
y yo me sentaba
a verlo pasar,
a verlo
pasar…
Cabe decir que es tiempo
de rememorar
aquellos tiempos,
la facultad…
Aunque no sea mas
que para saber,
que el tiempo no
suele
dar marcha atrás.
Y todo tiempo pasado es peor,
no hay
tiempo perdido peor,
que el perdido en añorar.
Hay mujeres que no merecen. Hay hombres que tampoco. Hay muchos enamorados
recauchutando corazones.