15 de agosto de 2010

La metamorfósis.



Viajamos hasta Boedo para sentarnos en ese bar notable con la idea inquieta de comer algo rico y alguna infusión calentita después de una tarde fría al aire libre en un encuentro de sikuris.

Estábamos los tres merendando, Silvana al lado mío y él enfrente rozando conmigo las puntas de los pies (y cada tanto las miradas, esas que contagian sonrisas).

Hablamos mucho, no se bien de qué, entre strudel de manzana con crema y canela, entre té y café y submarino, entre bocado y bocado hablamos de cosas y reímos y sacamos algunas fotos y seguimos hablando.

Una sucesión de acciones, reacciones y palabras.

Había sido un día muy bonito, esa idea estaba en mi cabeza y se reafirmaba a cada respiro. Y como digo a veces, si la felicidad son momentos ayer estuve feliz (o quizás últimamente es una constante, mirá-lo-que-te-digo).

En un momento me paré para ir al baño y volvió ese dolor, me castigó hace unos meses pero había desaparecido... un dolor en la cadera, metamorfosis de la edad siempre digo yo a modo de broma.... metamorfosis a mariposa decía Sil, siempre más poética y dulce...

Me lo recordó con un susurro y una mirada cómplice diciendo “... es por la metamorfosis...”, y esa palabra nunca había sido más hermosa y más exacta.

Silvana de nuevo me convirtió en mariposa... ahora entiendo de que hablaba cuando hablaba de liviandad, de levedad... de desplegar los brazos como antenas y volar.


11 de agosto de 2010

"... la inmortal ubicuidad de ser en otro ser..."



y van con siete millones o más por esta calle
solos
de a dos


(y como me siento en el centro -o al borde- del mundo y en la palma de tu mano
contando diez historias a la vez
sonriendo y pestañeando y sonriendo)


.::...::.:

Ciencia (Muy) Natural


Somos materialistas confesos
Nos guiamos por concepciones científicas
del mundo y de sus cosas
Analizamos estudiamos pensamos
que todo pasa por el arco del triunfo
de las ciencias
Por todo ello
es que ahora declaro
que el mundo se oscurece y se alumbra delante de mis ojos
cuando tú
parpadeas


Víctor Casaus

(hermoso cubano dentro de un libro con una dedicatoria de Silvana que conforma otro poema de amor manuscrito y con perfume de Tilcara).




1 de agosto de 2010

Viaje Metafísico al Norte...


















Llámate flor, llámate fruta, hija de ti misma, amor predilecto de la sabia señora soledad y viste sus túnicas y collares de semillas y corales y ciñe su cinta ancha a tu cabeza y deja que tu pie camine familiar en su sandalia y que tu soleado ojo conozca el desierto intensamente, igual, enteramente, como a las lluvias que amanecen.




16 de julio de 2010

La semana más fría del año III




En la semana más fría del año le tejió una bufanda de tonos azules. A cada punto lo llenó de ternura.




15 de julio de 2010

La semana más fría del año II


Él manejaba mientras ella le acariciaba la nuca desde su lugar de copiloto. Suena el disco de la película Into The Wild, pero contrario a la tristeza que trasmiten las canciones los dos se sienten muy bien. Afuera la temperatura es 0°, adentro es superior a los 20°.

Ella: ¿Por dónde vas a ir?

Él: Por autopista... ¿por?

Ella: No... por nada...

Él: ¿Querés que vaya por otro lado?

Ella: Es que por autopista vamos a llegar muy rápido. No quiero despedirme.

Él: ...agarro por otro camino entonces... sabés... podría haber tomado el camino más corto pero lo vine esquivando por la misma razón...

Los dos miran hacia la calle, en paralelo, sin cruzar miradas. Los dos sonríen.

Ella: Está buenísimo sentir que no tenés filtros en estos momentos.

Veinte minutos más tarde ella tocaba el timbre en el departamento C justo después de hundirse en un abrazo que dijo mucho más que su verborrágia característica.


La semana más fría del año I

Ella estaba sumergida en el stand de una librería de saldo de esas que uno se encuentra sobre Avenida Corrientes a unas cuadras del Obelisco. Buscaba no sabía bien qué en la sección “Literatura Hispanoamericana”, movía los títulos con una cotidianeidad y velocidad que sólo ella entendía tratando de encontrar ese libro que le despertara la necesidad de llevárselo como compañía al viaje que iba a emprender unos días después rumbo a Bolivia y Perú.

Había esperado tanto este viaje que la ansiedad por momentos se transformaba en miedo a no colmar sus tan altas expectativas. Necesitaba que todo sea como lo soñó.

Pensaba en esto anterior mientras sujetaba Mañana en la batalla piensa en mí, pensar, pensar, se iba sólo dos semanas y ya pensaba en todas las personas que iba a extrañar, los abrazos que iba a necesitar. Pensaba en Kundera, en el fragmento de La insoportable levedad del ser que dice algo como: “...se toma las cosas demasiado en serio, por cualquier cosa hace una tragedia...” “...¡Quisiera aprender a ser leve!”.

Pone stop a su pensamiento cuando mira a un costado y se encuentra con la mirada de él, que la observa sonriendo quien sabe hace cuanto... Siente un poco de vergüenza por unos segundos, sabe que sin querer cuando piensa en silencio gesticula mucho, pero la forma en que él la mira buscando sus ojos la relaja, le dá paz. Se saludan con las caras congeladas, es la semana más fría de lo que va de este invierno 2010 en Buenos Aires, pero la sensación térmica es relativa. Piensa cuál sería el soundtrack para esta escena... 1,2,3. No lo decide. Hay momentos que encuentran la perfección en el sonido ambiente. Es un Hecho.

Se siente leve, por fin. Está lista para emprender el viaje.

5 de julio de 2010

bs.as. - chascomús.

Cómo encontrarse, salir de paseo, hablar de cualquier cosa, jugar al truco, comer medialunas, seguir siempre hablando de cualquier cosa, de lo que sale, a veces dejando un poco el alma al descubierto, otras diciendo cosas mientras rien.

Cuando volvés y te das cuenta que pasaste un día sin filtros, sin ningún filtro, te sentis más liviano. Agradeces =)