21 de febrero de 2009

Sobre deseos cotidianos.


Odio cuando el teléfono de casa suena… suena… suena… suena… y nadie atiende, porque no hay nadie o porque todos, como yo, suponen que el llamado es para otro… y suena… y suena… y dejo de hacer lo que sea que esté haciendo, escribiendo, leyendo, mirando el aire… y me paro, y suena, y nunca deja de sonar y atiendo.


-¿Hola?


-No podés perderte esta oportunidad entrando a www.sonequecarajodice.com.ar participas del sorteo por un 0Km.


Y corto.


A veces se necesita una charla más personal, sin promesas ni esperanzas… sólo algo más personal.


3 comentarios:

Desertora dijo...

Jaja sí, es bastante irritante. Eso, que llamen a las doce de la noche para la encuesta de televisión y que llamen para avisarme que soy una de las afortunadas pre-adjudicadas con un 0km.

Hay que meterlos a todos en una cámara de gas (?).

querés melón? dijo...

desenchúfelo. a mi me resultó una solución tan exitosa como duradera. hace tres años que está desenchufado.

Rodrigo dijo...

un 'alguien' que te pregunte cómo estás, y después sí... si quiere que te venda un auto.

'muy rico todo (el blog).'

saludos.