13 de junio de 2008

No Título


Desconozco si se trata de autocensura, de sensibilidad, de extrema distracción, pero estos días me cuesta sentarme a escribir, por esto volvamos a caer en las citas Rayuelescas (¿)…

– Yo no me sé expresar – dijo la Maga secando la cucharita con un trapo nada limpio –. A l mejor otras podrían explicarlo mejor pero yo siempre he sido igual, es mucho más fácil hablar de las cosas tristes que de las alegres.

– Una ley – dijo Gregorovius–. Perfecto enunciado, verdad profunda. Llevado al plano de la astucia literaria se resuelve en aquello que de los buenos sentimientos nace la mala literatura, y otras cosas por el estilo. La felicidad no se explica, Lucía, probablemente porque es el momento más logrado del velo de Maya.

La Maga lo miró, perplejo. Gregorovius suspiró.

– El velo de Maya – repitió –. Pero no mezclemos las cosas. Usted ha visto muy bien que la desgracia es, digamos, más tangible, quizá porque de ella nace el desdoblamiento en objeto y sujeto. Por eso se fija tanto en el recuerdo, por eso se pueden contar tan bien las catástrofes.


La Felicidad no se explica.


4 comentarios:

Coxon dijo...

Por suerte, algunos hemos dejado de vomitar conejitos.

doux-sommeils dijo...

Que buen cuento. Hoy a la mañana me llevé Bestiario al local... y quedó ahí, inmutable ante mi mente divagante.

Anónimo dijo...

encima cortazean...son dos peteribís!!
los quiero giles
ah
soy yo
anita of the million lomas

Fab dijo...

"¿Hasta cuándo vamos a seguir creyendo que la felicidad no es más que uno de los juegos de la ilusión?" - Julio Cortázar :)

Buenas Salenas!